Crónica de un viaje a Galicia I

Chove en Santiago
meu doce amor
camelia branca do ar
brila entebrecida ao sol.

Chove en Santiago
na noite escura
herbas de prata e sono
cobren a valeira lúa.

Olla a choiva pola rúa
laio de pedra e cristal.
Olla no vento esvaido
soma de cinza do teu mar.

Soma e cinza do teu mar
Santiago,lonxe do sol
agoa da mañan anterga
trema no meu corazón.
Federico García Lorca

Este viaje comienza el 17 de marzo en Almagro, donde habíamos tenido un bautizo el día antes.

Para ambientar mejor la lectura, ponte musiquita de fondo:

boomp3.com

Salimos de allí a las 6:00 am, camino de Santiago. Empezamos el viaje con muchas ganas, y no paramos hasta pasado Madrid, en no recuerdo qué puerto de montaña, donde nos tomamos unas tostadas y un colacao calentito que nos supo a gloria, porque hacía bastante fresquete.

Nos volvimos a montar en el coche, y al poco ratito le hicimos 12345 km., un número bastante simpático que hasta fotografié:

Cuentakilómetros

La siguiente parada ya la hicimos en Astorga.

Astorga Astorga

Decidimos visitar el pueblo en un ratito, y buscar un dulce que Abel recordaba de cuando era pequeño: los merles.

Preguntamos en varias panaderías, y nadie tenía. Hasta que en una nos dijeron que sólo se podían comprar en una panadería de Astorga que tenía la patente. Y allí fuimos, a “La flor y nata”. Compramos dos cajas de ocho, con la intención de traerlas a Cartagena para nuestras respectivas casas, y cuatro merles sueltos para nosotros. Nos comimos dos cada uno, y estaban DELICIOSOS… En este momento nos comprometimos a a parar en Astorga de nuevo a la vuelta, para comprar merles y traerlos a casa, porque ya vaticinábamos que no nos iban a durar todo el viaje…

Re-emprendimos la marcha, y por Pedrafita do Cebreiro vimos cómo el cielo se volvía oscuro frente a nosotros (ya era Galicia). Y, al pasar a la provincia de Lugo, al salir del primer túnel que nos encontramos nada más cruzar la frontera, nos empezó a llover… No había duda, habíamos llegado a la tierra de los mil ríos.

Paramos para repostar en Becerreá. Aquello era precioso, y estábamos a un paso de Os Ancares. Tentado estuvo Abel de darnos un garbeo por ahí… xD

Después hicimos otra parada, esta vez para comer, en un pueblo llamado Guitiriz. ¡Cómo nos pusimos! Estaba todo riquísimo y tirado de precio.

El tramo final del viaje, desde Guitiriz a Santiago, lo hicimos por carretera nacional (a Abel se le metió entre ceja y ceja que era mejor y más bonito). ¡Gran error! Bonito era, eso sí. Pero mejor… Se nos hizo eterno y el artífice de la genial idea tuvo que reconocer que se había equivocado. Después del porrón de horas que llevábamos de viaje no había ganas de deleitarnos con el paisaje.

Pero por fin llegamos a Santiago. Dejamos el coche en un parking llamado La Salle, que tenía concierto con la pensión Las Campanas de San Juan, donde nos alojábamos en el casco antiguo de la ciudad.

La pensión era una auténtica preciosidad. Todos los detalles muy bien cuidados y manteniendo una armónica unión  entre lo clásico y lo moderno. Nuestra habitación era la Berenguela, arriba del todo:

Habitación Berenguela

Después de ducharnos, relajarnos un poco y dejar todas las cosas salimos a pasear por la ciudad.

¡Qué bonita es! Anduvimos por las callejuelas empedradas, mojadas por la lluvia y brillantes por la iluminación, y nos sentíamos tranquilos y en calma. Es un placer pasear por Santiago. Llegamos a la Plaza del Obradoiro, donde la Catedral dormitaba majestuosa, como siempre.

Catedral de Santiago

Estuvimos buscando un sitio en el que habíamos cenado la anterior vez que estuvimos allí y que nos gustó mucho. Por fin lo encontramos, y cenamos allí, pero nos desencantó… No sabemos si es que habían cambiado de dueños o qué, pero no era para nada como lo recordábamos… Se nos rompió el buen recuerdo que teníamos de aquel sitio (no diré el nombre del restaurante). Ni cenamos bien, ni nada. ¡Menuda rabia nos dio!

Después de la cena seguimos paseando bajo la lluvia, y entonces vi un restaurante que se llamaba los Caracoles. Le hice algunas fotillos, acordándome de mis caracoles, claro:

Restaurante Los Caracoles

Para terminar el primer día de este viaje, entramos en la Catedral. Nos encontramos con una verja alrededor del Pórtico de la Gloria que no estaba la anterior vez. La han puesto para que no siga deteriorándose a base de «coscorrones» peregrinos, como ha estado recibiendo durante años y años de peregrinaje.

Como estábamos ya muy cansados, nos fuimos a dormir enseguidita, no sin antes darnos cuenta de que, con un poco de esfuerzo, eso sí, desde nuestra ventana podíamos ver un poco de la Catedral de Santiago:

Vistas desde la habitación

ESTADO ACTUAL:
 normal

3 thoughts on “Crónica de un viaje a Galicia I

  1. Buff hace… pues casi 8 años que no voy a Galicia, pero se ve que sigue igual de bonita. Sólo fui una vez, en viaje de estudios y me gustó mucho.

    Será que mi bisabuelo era gallego y de ahí que mi segundo apellido sea "Carballo" xD

  2. Hola! :D…
    que interesante tu viaje ^^ me encantó! me gustaría hacer un viaje así algun día *-*… debe de ser lindo. A todo esto, te felicito por la redacción de tu "cronica" =), porque de verdad sentía como si iba caminando por los lugares que describias :D…
    Que curioso eso de los km, haha, es chistoso cuando suceden ese tipo de cosas xD!

    Respecto a lo que me consultaste en mi blog, "Pichones" se les dice en mi universidad a los chicos de primer año… por lo general en todas las universidades se llaman "mechones" porque los mechonean [les pintan la ropa, les quitan objetos y tienen que salir a pedir dinero para recuperarlos, les lanzan huevos podridos, ketchup, tomates podridos, les tiñen el pelo con blondon y una infinidad de cosas más…] pero en mi universidad ese tipo de actividades está prohibida. En vez de eso, nos dan una semana [Semana Pichona] para que los alumnos de primer año, formen alianzas entre las carreras y hagan competencias. Todo esto finaliza con una gran fiesta que la misma universidad organiza ^^

    Bueno me voy, que pases una linda semana 🙂

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.