Que tus sueños sean…

¡Buenos días!

Hoy vengo dispuesta a daros una tregua después de tantas actualizaciones seguidas de PL. Y lo hago con una tarjeta. Las que me conocéis un poco, sabéis que no soy muy aficionada a hacer tarjetas. Pero es verdad que, de vez en cuando, me animo con alguna y da gusto regalarlas después.

El lunes os contaba que había nuevo reto en Locas por el Scrap: un reto tarjetero en el que hay que utilizar embossing. La tarjeta que os enseño hoy es la propuesta que he presentado para el mismo, la primera que hago como miembro oficial de su equipo de diseño ♥.

Como veis, es un trabajo muy sencillo. Pero, a la par que sencillo, creo que queda resultón. El embossing en mi tarjeta lo podéis ver en el texto, escrito a mano y luego embossado. Hice algunas fotos del proceso, con las que quiero compartir qué tal fue mi experiencia, por si os queréis animar a hacer algo parecido.

En primer lugar, elegí un texto que me resultase inspirador. Para ello, nada como el Sr.Google: “frases optimistas” puse, y entre las que vi, me quedé con ésta.

A continuación, y como con cualquier trabajo de dibujo o caligrafía bonita que se precie, hice algunos bocetos. Con ellos fui probando tamaños de letras, tipografías, etc. hasta que di con la distribución y configuración que me gustaba:

Lo siguiente que hice fue pasarlo al soporte final: una cartulina blanca. Como aún me queda mucho que mejorar en esta materia, me vi incapaz de hacerlo directamente con rotulador de embossing, así que primero lo escribí con lápiz:

Algunas palabras eran demasiado pequeñas para embossarlas si quería que se entendiesen, así que ésas las escribí con un rotulador convencional de punta fina:

Después fui repasando, por renglones, las palabras con el rotulador de embossing. De esta manera me daba tiempo a echar los polvitos antes de que se secara la tinta del rotu. Existen rotuladores de embossing de punta de pincel, pero el que yo tengo no lo es, y el resultado no queda mal del todo (aunque sí mejorable). Una vez repasado el renglón, lo normal: polvitos de emboss, retirar el exceso, aplicar calor y… ¡tachán!

Fui repitiendo la operación con cada renglón, hasta completar el texto.

Le añadí un poquito de decoración alrededor, pintando el rotulador y con polvos de embossing de color amarillo.

Ya luego troquelé en el tamaño deseado y lo monté todo. Lo cierto es que estoy muy contenta con el resultado.

Os dejo otra perspectiva, en la que se aprecia mejor el efecto del relieve:

Y ahora, me despido por hoy. Espero que os haya gustado y, quizás, le perdáis el miedo a probar, escribir y embossar aquello que se os ocurra. Os deseo un estupendo fin de semana, y el lunes volvemos a la carga. ¡Besitos y gracias por leerme!

2 thoughts on “Que tus sueños sean…

    1. Ayyy, ¡¡mil gracias, preciosa!! Me alegro muchísimo de que te haya gustado… Y me hace especial ilusión el comentario porque yo siempre me siento inseguro en el terreno de las tarjetas… ¡Un besazo!

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