Un encuentro inolvidable… [III parte]

«La risa es el sol que ahuyenta el invierno del rostro humano»
Víctor Hugo 

En vista de la expectación creada, habrá que hacer lo imposible por tratar de contentar a la audiencia (juas, juas). Bueno, ahora en serio… continuamos con la crónica.

Después de llenarnos bien la tripita a base de morcillas, choricitos, pollo, patatas y guarrerías varias (un, un poco de empanada que sobró del día anterior y alguna otra delicia más que no consigo recordar, el sector «cafiteril» se dispuso a darse un chute de cafeína (hay más de una que debería reducir su ingesta masiva diaria, ejem…). El resto nos quedamos un poco más bajo la sombra del toldo, con una temperatura agradabilísima.

Todas estábamos en la gloria, menos Rocío, cuya alergia había empeorado en el exterior. En uno de sus estornudos, al darse la vuelta, descubrió que había una piscina. Jajajajaja, recuerdo su cara y me da la risa. Lástima no tener inmortalizado el momento.

Ahí estábamos, de sobremesa cuando, de repente, el toldo comenzó a cerrarse. Recordé en ese momento que Eva me había comentado que se trataba de un toldo «inteligente», que cuando notaba un poco de viento se cerraba para evitar problemas mayores. Yo no vi el viento por ninguna parte, así que deduje que inteligente sí que era el dichoso toldo, porque con todo el sol en el cogote no nos apetecería seguir de chachareo y preferiríamos continuar con la faena (que falta nos hacía). Y funcionó.

Así que en un plis recogimos y nos enfrentamos de nuevo a nuestro reto, esta vez en una mesa bastante más desordenada que la de la mañana (sobra decir que era la misma, pero hecha un cisco, ¿no?).

 

Los chicos, viendo que les quedaba una larga tarde por delante, seguramente acompañada de aburrimiento, somnolencia y buena cara, para que no se diga, decidieron que lo mejor era irse de «turisteo», y así lo hicieron. Ya de paso, algún que otro encargo se llevaron: algo que aliviara la alergia de Rocío si pasaban por una farmacia, un ¿wok? si pasaban por Ikea… lo típico xDDD

Entre risas, canciones, y algún que otro marujeo (a los que Loreto y yo siempre llegábamos tarde), las horas fueron pasando.

En esta tesitura andábamos cuando Rosa tuvo una especie de aparición Mariana, o algo peor… Le ahorraré el bochorno de publicar la foto, pero seguro que aún persiste en la retina de más de una (o en su disco duro), jajajajajaja.

La verdad es que lo estábamos pasando pipa. Al menos yo. Olvidándome ya de mi lentitud, empecé a tomarme con un poco más de calma el asunto, y que saliera lo que tuviese que salir.

Hay que hacer una mención especial a Maribel. Más que a Maribel, a los alrededores de Maribel. Yo estaba tan ofuscada con lo mío que no me percaté del berenjenal que tenía montado.

Eso sí, hay que decir en su favor que se portó como una campeona, y luego recogió todo… «lalara, larito, limpio mi casita…».

Con la tontería se nos hizo de noche, y los muchachos llegaron. Aunque no lo dijeron (al menos yo no lo recuerdo) estoy segura de que debieron pensar «madre mía, ¿todavía van por aquí?». Bueno, uno pensaría eso, y el otro algo similar en francés, jejejejeje xDDDD

Aún así aguantaron un rato más mientras seguíamos peleándonos (al menos yo) con papeles, cintas de doble cara, tijeras y fotos.

Pero llegó un momento en el que el hambre ganó la batalla al scrap, y la cordura nos hizo darnos cuenta de que era el momento de cenar algo. Algunas recogieron del todo, otras sólo despejaron un poco el lío y Sahi dijo «voy un momento al aseo». ¡Pero qué leches! Que la niña nos volvió despampanente, cuando todas íbamos a cenar con la ropa de todo el día (que, en mi caso, era un auténtico happy accident, jajajajaja).

Nos montamos en los coches, todos siguiendo a Eva, y nos fuimos a un Telepizza. Como éramos doce, montamos un pequeño espectáculo hasta apañar las mesas: que si en línea, que si dos y dos… al final nos apotronamos en la mesa y empezamos a calcular qué queríamos. Una vez acordamos que dos familiares, porque regalaban otras dos, nos quedaba el último escollo: los ingredientes. Le cedimos el honor de elegir una a Rocío, pues había estado todo el día pachucha… «una hawaiiana con pollo». Uooooo. Lo tenía claro la niña.

A ella se unió una cuatro quesos y dos más, también muy ricas, que no recuerdo de qué eran.

La encargada de hacer el pedido, por votación popular, fue Sahi. Eva tenía la teoría de que si iba ella seguro que nos trataban mejor, jajajajaja. Y nada más levantarse y ponerse en la cola de la barra, un muchacho, cargado con pizzas, casi se da de bruces contra una columna porque los ojos no miraban el camino que tenía que seguir… se le habían quedado en otro sitio, jajajajaja.

No recuerdo si nuestro número era el 39, 49 ó cuál, pero había muchos delante. Eso sí, la espera se hizo de lo más amena, charlando con unos y otros. Es que la compañía era maravillosa…

Después de un rato, llegaron las ansiadas pizzas. Y casi casi se hizo el silencio. Glups, ñam ñam, srlup… ¡Qué ricas estaban!


Al acabar de cenar a Eva le dieron ganas de ir al aseo, así que me levanté para dejarla pasar. Se ve que los allí reunidos pensaron que tomaba la iniciativa de levantar el campamento, y como si de una estampida se tratara, todo el mundo se puso en pie y se dirigió hacia la puerta. Pues nada, ya que la mayoría estaba deseando que alguien fuera el primero, nos vamos.

De camino al coche nos quedamos alucinadas ante unas malísimas personas que, montadas en su maltrecho y hecho polvo coche, embistieron (bueno, no tanto…) aun pobre Clio aparcado. Ayssss, ¡cómo dolía el ruido de los dos coches rozándose! Pero no vayáis a creer que se bajaron del coche y dejaron su teléfono para arreglar lo del seguro, no. ¡Echaron pestes de allí a toda pastilla! Habrase visto…

De vuelta a la casita de Eva, algunas hicimos ademán de continuar con nuestro proyecto. Recuerdo que Rocío y yo continuamos un poco, y creo que Sahi también. El resto recogió, y comenzó una tranquila charla… Me gustó mucho este momento tranquilo… Recuerdo que Ana y Yolanda estaban cerquita, y como la había tenido lejos todo el día, me agradó mucho su compañía…

Al final no acabé la página con la que estaba, pero la dejé más o menos clara…

La noche estaba ya bien avanzada, y fuimos sufriendo algunas bajas. Recuerdo a Loreto decir a la 1:30 «¿la 1:30 ya? ¡me voy a la cama!», pero también la recuerdo más tarde decir «¿las 2 ya?, ¡me voy a la cama!», así que no sé a qué hora exactamente se fue a dormir.

Mientras recogía mis bártulos y daba por concluida la sesión, estuvimos charlando en el salón. Al final se nos hicieron las 3 y media… Nos hicimos esta foto junto al reloj para inmortalizar el momento:

Y luego la repetimos, porque no era justo hacérnosla sin Amparo porque había ido justo en ese momento al servicio.

Miky también aguantó hasta esa hora, que es quien nos tomó la foto.

Ya metida en la cama, recuerdo estar a las cuatro con los ojos como platos, aún haciendo chirivitas al recordar tan maravilloso día…

Continuará…

ESTADO ACTUAL:
 tengo sed (me voy a beber agua)

10 thoughts on “Un encuentro inolvidable… [III parte]

  1. Cristina, al final nos quedamos sin enterarnos del "chisme", pero te prometo que si me entero de algo te cuento!!!!.
    Besitos guapa, para cuanto la IV parte??

  2. Gracias por tantas fotos!! nos permitiste compartir un poquito de lo lindo que lo habéis pasado!! Un beso enorme!! Andrea

  3. Wao… como se la han pasado fenomenal….. y es que leyendo tu relato me he transportado y siento que allí estuve, aunque no hice mi trabajo, gracias por compartir tan lindos y gratos recuerdos…. y esperamos ansiosamente la proxima parte….

  4. jajajajajajaja pero todavia continua???? ajjajajaja me parto !!! es que no se te pasa un detalle, y yo diciendome, sahirana acorta que pones una cronica inmensa jajajajaj pero ala mija MEJOR QUE MEJOR

    ya estoy esperando la siguiente jajaja

  5. Jajajajajajajjaajajaj ¡Chafamierdas! jajajajajajajajajajaj
    mira que lo he leido veces y no me he dado cuenta.
    Es que en valenciano , pisar se dice chafar , jajajajajaja
    No me puedo ni de creer los detalles que cuentas , fíjate que lo del coche yo no me había enterado……..
    Espero impaciente

  6. Está genial tu crónica por entregas. No falta ni un detalle, ¡qué memoria! Espero con impaciencia la siguiente parte (no digo última porque a este paso quedan unas cuantas ¿no?)

    Besotes!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.